La necesaria formación

La necesaria formaciónEl hecho de ser padres y madres supone el inicio de una relación con una persona desconocida, aunque se trate del propio hijo. Igual que en otro tipo de relaciones, los padres y madres, necesitamos de un proceso de conocimiento progresivo, que nos acerque a nuestros hijos, nos ayude a conectar con sus emociones y a sintonizar con  sus necesidades.

 

Cuando además, como sucede en la paternidad y maternidad por adopción, la historia del hijo no ha comenzado a la vez que su incorporación a la familia y ha sufrido experiencias previas de abandono y deprivación material y emocional, el proceso de conocimiento mutuo se complica.

 

Debido precisamente a aquello que, como dice Winnicot, no debería haber ocurrido pero ocurrió (carencias materiales y afectivas, falta de estimulación, negligencia, maltrato, abusos, institucionalización, pérdidas, etc) y a aquello que debería haber ocurrido pero no ocurrió (apego seguro, protección, respuesta sensible a sus necesidades, seguridad, comunicación, etc), nuestros hijos e hijas adoptados presentan frecuentemente comportamientos distintos a los que serían esperables en niños y niñas no adoptados. Esto resulta también doloroso para los padres y madres que, en ocasiones, tendemos a obviarlo o minimizar su impacto pensando que  no tienen recuerdos de su pasado.

 

Pero ¿Cómo responder de manera sensible a las necesidades de nuestros hijos e hijas adoptados cuando, en algunos aspectos, difieren tanto de las que los padres y madres reconocemos en niños no adoptados de nuestro entorno? ¿Cómo favorecer la adaptación a su nueva situación? ¿Cómo “sobrevivir” a nuestra propia adaptación a esta realidad?

 

Desde mi punto de vista, la clave está en la formación, en el necesario aprendizaje para ser padres y madres de niños y niñas adoptados porque, la mayoría de nosotros, nos hemos criado como hijos no adoptados de nuestros padres, que nos enseñaron, con su ejemplo, cómo ser padres y madres de hijos  e hijas biológicos.

 

Por eso, el primer paso es aprender a reconocer las secuelas de esas experiencias previas a la adopción, los ámbitos de la vida familiar, social y escolar en los que más frecuentemente se manifiestan y los comportamientos habituales que aparecen como consecuencia de ellas. Esto permite a los padres y madres ajustar sus expectativas (algo que las investigaciones relacionan reiteradamente con el éxito de la adopción) y valorar los propios recursos para enfrentar dichos retos. Además, la formación resulta imprescindible para desarrollar habilidades y estrategias que pueden ser de utilidad para afrontar la función reparadora de la historia de nuestros hijos.

 

Así, a lo largo de mi experiencia profesional, he podido detectar que los padres y madres por adopción que han acudido a cursos, talleres, charlas, grupos de apoyo o asesoramiento psicoeducativo individual y que se han interesado en leer libros y artículos relacionados antes y después de la adopción:

 

  • Previenen la aparición de situaciones conflictivas porque disponen de herramientas para una adecuada construcción del vínculo y actúan con sus hijos e hijas de manera más reparadora y sensible a sus necesidades.

 

  • Detectan en mayor medida las dificultades en un estadio inicial, lo que les permite articular soluciones de manera precoz.

 

  • Cuando detectan problemas, las familias formadas disponen en mayor medida de herramientas para afrontarlos por sus propios medios.

 

  • Si las dificultades persisten, son más capaces de buscar la ayuda de profesionales, evitando culpabilidades que, en padres y madres no formados, retrasan la petición de ayuda externa.

 

Por todo ello, animo a las familias a prepararse en todas y cada una de las etapas de la adopción, tanto durante la toma de decisiones, como en el periodo de espera, la fase de adaptación y el transcurrir por el ciclo evolutivo de la persona y la familia adoptiva, y a las administraciones a facilitar la formación como un factor de protección que favorece el éxito de la medida y previene dificultades y conflictos posteriores incluyendo nuevos abandonos.

 

Isabel Azcona Ema

Batía, orientación educativa familiar

2 thoughts on “La necesaria formación

  1. Raquel dice:

    La verdad es que gracias a estas paginas cursos bibliografias experiencoas con otras familias te das cuenta de que no es un proceso facil para ti pero tamñoco para los peques que speran.
    Soy maestra y futura mami adoptiva

    1. Batía dice:

      Así es, Raquel, especialmente no es fácil para ellos y ellas que pierden todo su mundo conocido y supone un cambio más a sumar a los muchos que ya llevan acumulados en su corta vida.

      Muchas gracias por tu comentario, un abrazo y feliz espera,

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